Durante años entendí la interpretación como una necesidad más que como una profesión. Observar, escuchar y sentir lo que ocurre debajo de las palabras siempre fue mi manera de estar en el mundo, y actuar apareció casi como una consecuencia natural. Hoy llevo esa verdad a cada personaje: mujeres reales, imperfectas, intensas, frágiles o incómodas, pero siempre humanas. Me interesa emocionar sin artificio y crear personajes que parezcan tener vida antes y después de la escena. Frente a cámara trabajo desde la naturalidad, la escucha y el detalle pequeño. Creo en los silencios, en las miradas y en esa verdad que hace que un director quiera seguir mirando un poco más.

Angharad Galnares.